Las maravillosas cajas doradas

El próximo 5 de diciembre saldrán al mercado en Londinense, una gran colección de cajitas doradas, con excelentes y elaborados esmaltes y ricas guarniciones, cuajadas en ocasiones de rica pedrería, que ocupan el lugar de honor de los objetos de los colección mas delicados.

En la Europa del siglo XVIII, estas las cajas estuvieron muy presentes en determinados círculos sociales, y se produjeron en grandes cantidades en Francia, Suiza, Alemania, Inglaterra, Rusia, Austria e Italia, e incluso en Suecia y Dinamarca.

Se trataban de cajas de oro de diferentes formas, que se convertirían en los accesorios más buscados del siglo. Tomaron su forma de los llamados pomos de olor de la época anterior anteriores que se trataba de una especie de bola o recipiente aromático en forma de manzana, y vinagretas que se trababan de pequeñas cajas, a menudo en plata y llevadas principalmente por mujeres ataviadas a la moda y se usaban como receptáculos de perfume o vinagre para evitar el mal olor de las calles de la ciudad.

En Europa, la popularización del tabaco en la segunda mitad del siglo XVII condujo al uso del tabatière, o caja de tabaco en , haciéndose muy populares ya en el S.XVIII, originalmente estaban hechas de madera tallada, marfil y hierro, los ejemplos en plata y oro ya nos llevan ya al siglo XVIII, normalmente solían llevar esmaltes maravilloso y en algunos casos, estas las cajas estaban hechas de carey, cristal de roca o a partir de alguna piedra llamadas semipreciosas.

Existen diferentes tipos de cajas de oro segun su uso y eran tanto de uso masculino como femenino, siendo para estas de menor tamaño.

Algunas estaban destinada su uso a la mesa, mientras que otras debían llevarse en el bolsillo. Las cajas más pequeñas se las llamaba viajeras, siendo lo suficientemente espaciosas como para contener un solo día de tabaco.

Luis XIV odiaba el tabaco, pero amaba las cajas. Esto llevó al desarrollo en Francia del boîte-à-portrait, que parecía una caja de rapé pero presentaba una miniatura de retrato dentro o montada en su cubierta. no siendo este el único estilo de caja también que tambien que surgió del tabatière.

Caben destacar:

Boîte-à-mouches: cajas que contenían pequeños parches («mouches») de varias formas y tamaños y estos se aplicaron a los rostros de las damas o caballeros para ocultar cicatrices de viruela, o para decoración de la cara. Boîte-à-rouge et à mouches: que contiene tanto rouge como parches. La cubierta interior estaba equipada con un espejo, y la caja misma contenía un pequeño cepillo para aplicar el colorete.


Bonbonnières: que son cajas circulares con tapas desmontables que se utilizan para guardar dulces, como frutas secas o nueces.

Carnet-de-bals: están diseñados para sostener una tableta de marfil y un lápiz, y a menudo están decorados con miniaturas de retratos y las iniciales del propietario. Las damas llevaban estos carnets a los bailes e inscribían los nombres de sus compañeros de baile en la tableta de marfil.

Nécessaire: diseñados para contener instrumentos relacionados con la costura o el aseo personal, como pequeñas tijeritas, pinzas, palillos de dientes y cuchillos plegables.

Cajas de libertad: donde se representan a las personas en reconocimiento de su posición o logros.

Cajas de micromosaico: fabricadas y compradas en Roma por los viajeros en el Grand Tour, estas cajas cuentan con un diseño de micromosaico italiano en la tapa de una caja

Se trata por todo ello cajas de enorme y profusa elaboración donde se le añaden maravillos esmaltes y ricas piedras preciosas con una profusa decoración ornamental por todo ello están en el lugar de honor de las artes decorativas y los objetos de colección mas delicados

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