La pintura más cara de Hitler subastada.

130.000 euros es la cantidad que, acaba de pagar un coleccionista privado, al parecer de oriente próximo, por una acuarela del líder nazi.

Una acuarela  un tanto anodina que muestra el antiguo Ayuntamiento de Múnich. La subasta celebrada este sábado en la ciudad alemana de Núremberg no ha llamado la atención por el valor artístico de la pintura, sino por las dos palabras que se pueden leer en su esquina inferior izquierda: A. Hitler.

Un siglo después de que el líder nazi pintara este paisaje, un comprador de Oriente Próximo ha batido un récord al pagar el precio más alto que se recuerda por una pintura del hombre que llevó a Alemania al desastre.

Kathrin Weidler, de la casa de subastas responsable de la venta, reconoce su sorpresa por el precio alcanzado por una acuarela con 22 centímetros de ancho y 28 de alto que partía con un valor de 4.500 euros y por el que esperaban obtener unos 50.000 euros. “No contábamos con captar tanto interés.

Pero la explicación es muy sencilla: la pintura venía con una factura original de 1916, lo que ha elevado el valor”, asegura Weidler

Pese a haberse vendido con la factura original, algunos dudan de la autenticidad de la pintura ya que no es la primera vez que se vende una de las 2.000 obras que se calcula que salieron de las manos de Adolf Hitler entre 1905 y 1920, en la época en la que trataba de hacerse un nombre como pintor primero en Viena y más tarde en Múnich.
Entonces se dedicaba a retratar, algunos de los edificios más reconocibles de la ciudad. Rechazadas por las grandes causas de subastas, otras obras de Hitler han sido comercializadas de forma más modesta, como el paisaje marítimo nocturno vendido hace dos años en Eslovaquia por 32.000 euros.

Las hasta ahora propietarias de la acuarela subastada en Núremberg son dos hermanas que la habían heredado de su abuelo, que a su vez había comprado la pintura en 1916 en una galería muniquesa.

En los últimos días se han oído voces que cuestionan la autoría de Hitler. “No hay ninguna duda. La factura lo deja claro”, asegura Weidler. “Lo que a primera vista parece una prueba de autenticidad, podría ser en realidad todo lo contrario. Muchos documentos falsificados de Hitler iban acompañados de unos certificados parecidos. Ocurrió lo mismo con los supuestos diarios de Hitler que publicó la revista Stern en 1982 y 1983, que fueron falsificados por Konrad Kujau”, escribía en el diario Die Welt el periodista Sven Felix Kellerhoff.

El coleccionista privado que finalmente se ha hecho con la acuarela estuvo presente en la sala de subastas. En total, 14 personas pujaron por la pintura de Hitler, de las cuales solo tres se encontraban el sábado en la sala de Núremberg.

Se cumplen este año 80 años del congreso del Partido Nacionalsocialista celebrado en esa misma ciudad que inmortalizó la cineasta Leni Riefenstahl en su película El triunfo de la voluntad. En Núremberg, el fracasado pintor que fue rechazado por la Academia de Arte de Viena creyó que la política le otorgaría finalmente la gloria inmortal que el arte le había negado.

 

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